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Mostrando entradas de enero, 2026

La mandíbula de los Austrias: cuando el poder deformó la sangre

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  Hay rostros que marcan una época. En la historia de España, pocos rasgos son tan reconocibles —y tan inquietantes— como la mandíbula prominente de los Austrias. Ese mentón exagerado, casi desafiante, no fue una casualidad ni un capricho del retratista. Fue la huella visible de una dinastía que, obsesionada con conservar el poder, acabó pagando un precio genético devastador. El llamado prognatismo mandibular , conocido popularmente como el mentón austríaco , consistía en el adelantamiento excesivo de la mandíbula inferior. Dificultaba el habla, la masticación y alteraba la fisonomía de quienes lo sufrían. Carlos V, Felipe IV o Mariana de Austria lo mostraron con orgullo forzado en sus retratos oficiales. Pero donde alcanzó tintes casi trágicos fue en la figura de Carlos II , el último Austria español. Carlos II nació ya condenado. Fruto de generaciones de matrimonios entre parientes cercanos, su cuerpo fue el resumen de siglos de endogamia: mandíbula extrema, lengua grande, de...

El Brindis de los Tercios: un vaso alzado frente a la muerte

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  En las tabernas oscuras de Flandes, entre el olor a pólvora, sudor y hierro, los soldados de los Tercios españoles alzaban sus vasos de vino con un gesto que era mucho más que una costumbre. Aquel brindis no era celebración: era un juramento. Un acto breve, sobrio, casi silencioso, que condensaba una forma de entender la vida… y la muerte. El brindis de los Tercios no se hacía por placer ni por camaradería ligera. Se hacía por el Rey, por España, por la bandera o por el compañero que ya no volvería a beber. Nunca por uno mismo. En una época donde el honor valía más que la existencia, brindar era ofrecer la propia vida si era necesario. El vino, rojo y áspero, simbolizaba la sangre que podía derramarse al amanecer. El gesto era medido: la copa alzada con dos dedos, la otra mano libre para la espada. Incluso al brindar, el soldado permanecía alerta. No había risas exageradas ni palabras de más. Un brindis de los Tercios podía ser lo último que un hombre hiciera antes de entrar ...